Tres experimientos cortazarianos

Las nubes negras de Clémiso son un conjunto de comulonimbus (cumulonimbus) que aparecían en la llegada del otoño en la Antigua Grecia. Las primeras observaciones de este fenómeno pueden hallarse en la cerámica griega del gran artista Dipilón. Las pinturas aluden a referencias míticas como la Atlántida de Platón. Se pueden observar líneas negras trazadas a la manera de un mar impasible. Este fenómeno natural fue catalogado por los persas como las auroras boreales del mediterráneo. Ezio Schwarz, bióloga alemana (1930) fue la primera científica que logró descifrar las consecuencias de este fenómeno, afirmando que durante la aparición de las nubes negras, los mares mediterráneos provocaban que las corrientes circundantes giraran al contrario de las manecillas del reloj, lo cual aceleraba el proceso de congelamiento de las aguas, y como consecuencia, tantos los bosques marinos como las algas de estos mares perecían en cuestión de horas. Actualmente el fenómeno es nombrado así, en honor a la bióloga alemana, además de que en los últimos años un gran número de observadores meteorológicos han aceptado la existencia de este acontecimiento inusitado.

II. CANIS CANIRIAS

El lobo del mar Caspio (Canis Canirias) es una especie extinta de lobo que habitó en las Islas Jónicas. Este lobo se caracterizó por poseer un pelaje negro azulado de doble capa e impermeable, el cual les permitía nadar cortas distancias. Se sabe que contrario a otras especies de mamíferos, este tipo de lobo formaba manadas de cachorros. Además de animales pequeños, se alimentaban de hidromurias (lotus amarus). Habitaron en las que ahora se conocen como, Cuevas de Calipso. Historiadores romanos hacían alusión a que el filósofo estoico Crisipo de Solos tenía como compañero a uno de estos lobos debido a su gran inteligencia e instinto. El filósofo nombró “la paradoja de Canirias» a la problemática metafísica del tiempo que esperan las almas en su paso hacia el eidos pitagórico. Algunos mitos griegos del siglo VII a.c, señalan que Odiseo decidió regresar a Ítaca cuando a su encuentro con los lobos se percató que estos podían erguirse de forma bípeda. En la Edad Media esta especie fue perseguida debido a su asociación con los ritos de Hécate. Algunos rastros de su pelaje se han conservado en el departamento de antigüedades griegas y romanas del Museo Británico.

III. HIDROMURIAS (LOTUS AMARUS)

Las Hidromurias son una especie de rosa del Nilo, endémica de las Islas Jónicas. La variación de sus colores se debe a la presencia de ciertos minerales en la vegetación. Actualmente se estudian sus semillas debido a que sus propiedades están relacionadas con la longevidad de ciertas especies, sobre todo, con el extinto lobo del Mar Caspio (Canis Canirias). Se han estudiado los efectos adictivos de esta planta, además de otras propiedades inusuales como la amnesia y la longevidad extendida. En algunos relatos se señala que Circe utilizaba el lotus amarus para producir los efectos ya conocidos en sus prisioneros.

Sustalos.

Me vi atrapado,
en un entramado de ausencias,
taciturno, contrariado.

Pensando largos ratos,
con el pecho apelotonado de suspiros.

Ellos huyeron libres
convertidos sustalos,
con la fuerza de los vendavales,
pero con la delicadeza del hálito
el húmedo vaho
el suspiro delator.

Márulos.
Comisuras de oquedades de cangrejos,
pequeñas pecas de piedras blancas,
sonríes a ratos
y el mar forma arrugas de espuma marina.

Lunar náufrago,
poros de peces plateados,
salitre y brisa,
y marulos desperdigados.

Marulos que arremolina arena y crustáceos
como olas en espirales,
como cabellos ondulados.
*Luis Lerín

Clémiso
Cuando algo es Clémiso, es tan extraordinario que parece un milagro el solo hecho de haberlo concebido en la imaginación; y la capacidad de pensar ya es en sí, el artificio de la mente más clémiso que puede existir.

Puedo pensar, por ejemplo, en la isla de un planeta lejano, en el sonido de sus aves alienígenas y en los colores de sus pieles ásperas sin jamás haberlas visto, o puedo evocar tus facciones finas mientras estoy despierta y de manera consciente, o dormida, luchando contra mi voluntad.

Hidromurias
Alguna vez escuché una afirmación escandalosa sobre el poder del mar picado, aseguraba que la constante repetición de su sonido al chocar fuerte contra la costa era más que suficiente para inducir a la locura, este es solo uno de los tantos relatos míticos sobre el agua conocidos como hidromurias, habladurías, hechos milagrosos o escalofriantes que uno dice haber visto y que pasivamente otros creen.

Y se escuchan y se repiten; las hidromurias andan de boca en boca alimentadas de miedo o de esperanza, los sentimientos hermanos.

A veces también caigo en los rumores del piélago, los escucho en mi cabeza cuando lo miro, cuando lo siento, y temo a sus leyendas y ansío sus remedios.

*Amaranta Méndez Castro. Estudió Estética y Filosofía del Arte. Dirigió círculos de lectura en las áreas juvenil e infantil (BUAP). Participó en la creación del proyecto para la difusión de la lectura y las artes: Convivencia en Letras (BUAP, 2015). Cursó el diplomado en Creación literaria en la Escuela de Escritores SOGEM. Primer lugar en la categoría de Poesía en el 10º Festival Internacional de Escritores y Literatura, Guanajuato (2015). Ha publicado en periódicos nacionales y revistas como: Círculo de Poesía, Nocturnario (Casa Lamm), Monolito, Pez Banana, Lengua de Diablo, Diario El Popular, Neotraba. Fue becaria del programa de Innovación artística (IMACP, 2018) con el libro: Voces de los árboles. Algunas de sus poesías fueron seleccionadas en el libro de estudios críticos: “Romper con la palabra: violencia y género en la obra de escritoras mexicanas contemporáneas” (Eon, 2017). Estudia Lingüística y Literatura Hispánica (BUAP).

*Luis Eduardo López Lerín (Puebla, 2001). Cuentista, ensayista y poeta de media noche. Ha publicado el ensayo El dios del mundo onírico en el diario poblano El imparcial. Actualmente forma parte del taller de creación literaria del escritor Alejandro Badillo.

*Fátima Alejandrina Escalante Rivera. Es comunicóloga, irapuatense, generadora de contenido digital, escritora empírica, melómana, reportera de corazón.

Ilustraciones:

*Daniela Mora (Puebla,2000). Dibujante e ilustradora. Actualmente es estudiante de Ingeniería en Gestión Empresarial en el Instituto Tecnológico de Puebla.

Pez Banana