Los barcos balleneros de Piglia

La novela para Ricardo Piglia (1941 – enero 2017) es la experiencia al límite de sus personajes. No es que no valore la narrativa de la medianía, esa que se deleita en los actos cotidianos de sus protagonistas, en la nimiedad de sus acciones; pero para el nacido en Adrogué, Argentina, la novela es el barco ballenero que parte tras la estela de Moby Dick; no entiende el género si no es como los puentes cayéndose a los que hace referencia Amos Oz.

En una época en el que los novelistas, ariscos a la construcción de una trama consistente, personajes tridimensionales y conflictos sociales, políticos y/o históricos (y no me refiero a la novela histórica), parecen ensimismados en reinventar el género a partir de la negación del mismo, Piglia se vuelve imprescindible, una bocanada de brisa marina, salvaje, embriagadora, abierta al mundo.

Su entrega, El camino de Ida (Anagrama 2013), no sólo confirma su amor por este género tan denostado, sino que lo lleva por caminos que si bien han sido muchas veces transitados, el autor los vuelve a trazar con pulso maestro. En El camino de Ida, el novelista logra crear un maravilloso mapa de subgéneros a partir del testimonio de ese personaje al que el término alter ego no define del todo: Emilio Renzi. Un escritor y académico que huye de un divorcio y de una vida sumida en el sinsentido refugiándose en el campus de la Universidad de Taylor, New Jersey, como profesor visitante.

De entrada esta novela puede parecer una de campus, en el que la  intelectualidad de sus personajes y la relación de éstos con el mundo son el aliento de la obra. Y en cierta forma así es; pero poco a poco descubrimos que, desde el curso que imparte el protagonista sobre el autor W.H. Hudson, hasta su propia condición de argentino en Estados Unidos, ésta es también una novela sobre las fronteras, el viaje y el autoexilio. Hudson es un autor de finales del siglo XIX principios del XX nacido en Argentina de padres británicos. Su carácter indefinido en cuanto a la pertenencia y el arraigo funciona como un espejo de este Renzi que ha abandonado el violento y convulso universo latinoamericano para sumergirse en las aparentes tranquilas aguas de un campus universitario, en el que el estudio, el orden y lo políticamente correcto priman sobre cualquier cosa.

Pero aparece el amor, el deseo y la aventura clandestina. Ida Brown, directora del Departamento de Literatura, prestigiosa y brillante académica, mujer de una  contemporaneidad abrumadora, seduce a Renzi y lo arrastra a un romance que únicamente puede darse en habitaciones de hotel, oculto a la mirada de la comunidad universitaria. Así, mediante esta relación, Piglia también explora la torpeza de las emociones, la incertidumbre del amor, las trampas del deseo, el choque cultural de dos almas muy solitarias y desesperadas, convirtiendo la novela en un guiño cómplice a la obra del autor estudiado en el curso, Green Mansions, en la que un venezolano vive un tórrido romance con una misteriosa nativa, mujer-pájaro, de las pampas argentinas. Y entonces surge el elemento detectivesco, el permanente homenaje a la novela del crimen y la violencia, el Noir, con la muerte de la propia Ida que aparentemente fallece en un accidente automovilístico.

Una quemadura en la mano de Ida hace sospechar a Renzi de que no se trata de un accidente, que la profesora tal vez ha sido víctima de un terrorista que mediante cartas-boma atenta contra académicos de mucho prestigio en Estados Unidos y lo que representan sus ideas en el mundo contemporáneo.

El protagonista contacta entonces con un detective privado para reconstruir la vida de Ida y poder dar de esta forma con las claves del misterio; al mismo tiempo, el FBI apresa al terrorista, Thomas Munk, un brillante ex alumno de Harvard, profesor de matemáticas en Berkley y autor del radical Manifiesto sobre el capitalismo tecnológico. Con estos elementos netamente policiacos y la obsesión de Renzi por encontrar una conexión entre Ida y Munk, nos adentramos en otra novela, y de la mano del detective privado recorremos los caminos de la violencia terrorista en Estados Unidos, la tensión ideológica que vive Occidente, la lucha de un hombre solo contra el mundo, los subterfugios de un sistema que explota peligrosamente la insatisfacción de la gente, la eterna discusión de si el fin justifica o no los medios, la búsqueda de la utopía, el decadentismo neoliberal.

Todo ello envuelto en el sutil, encantador y brillante halo del ensayo, gracias a la nada forzada oralidad de los personajes, cuyas reflexiones, ideas, discusiones y  posicionamientos se convierten en una precisa y deslumbrante revisión de las dos primeras décadas del siglo XXI y su conexión con las tres últimas décadas del pasado siglo.

*Imanol Caneyada (San Sebastián, España, 1968). Escritor y periodista. Ganador de múltiples premios, es uno de los autores de novela negra más destacados en México. Sus títulos: Las paredes desnudas (2014) y Hotel de arraigo (2015), publicadas por el sello Suma de Letras, fueron recibidas con entusiasmo por lectores del género.